
Llevamos demasiado tiempo hablando del grafeno como un material del futuro, siempre hablando sobre supuestos y pocas veces hablando sobre aplicaciones presentes. Pero lo cierto, es que, como ocurre en todos los ámbitos, mientras tenga un costo tal alto es implanteable sustituir otras tecnologías.
El problema del grafeno en así, es que aún no puede producirse de manera masiva, como sí se hace perfectamente con sus competidores actuales. Para cuando ese momento llegue, la gran noticia será que ya se habrán descubierto muchas aplicaciones prácticas, como la que hoy publican investigadores de la Universidad de Surrey en Science Advances.
Partiendo de la base de que el grafeno es un material que no absorbe generalmente...